Era Madrid y creíamos que operábamos a corazón abierto

por javiervicius

 

¿Quién me iba a decir, amigo Queijo, que las giras iban a ser la única oportunidad que tendría de alejarme por un tiempo de todo el papeleo…? Incluso las 24 horas escasas que nos durará el viaje fugaz a Madrid que haremos mañana son para mí el breve minuto del que dispongo para tomar aire. Porque enterrado entre papeles siempre tengo la sensación de respirar debajo del agua con la cabeza metida dentro de un caldero…

¿Qué puedo decir de nuestros viajes a Madrid? Que el primero, en noviembre de 1994, nos pareció algo así como desplazarnos al mismísimo centro del Universo. Con el tiempo y tras 27 conciertos, Madrid nos resulta lo más parecido a desplazarnos a cualquier localidad de aquí al lado. Pero éramos jóvenes, muy jóvenes, amigo Queijo (Quengo, o Queij… ya sabes, según tenga el día), y considerablemente impresionables, y nos pesaba la responsabilidad como si fuésemos a operar a todo el público a corazón abierto.
(Y gracias stylelovely.com/baballa por las fotazas…)